La vida se le escapaba.
Su mirada perdida aferraba
tratando de mendigar
una caricia amiga o
algún susurro de amor.
Su soledad encaprichada
golpeaba su dignidad.
Como puede un gran ser
sumirse en tan gran desgracia.
Ni se entiende el porque si
y no puede el porque no.
Cual es la vara que mide
el sufrimiento de algunos.
Si alguna vez fue alegría
otras con cuentos reía
sin dejar de balbucear
un ratito para todos
acá voy a acompañar..
Colaboradores
miércoles, 26 de enero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
a quien esta dedicado?
ResponderEliminar