Su cuerpo ya no pesa,
su ecencia crece en el aire,
sus manos ya no entrelazan
sino son puras plegarias.
Ellas buscan a la gloria
ruegan, piden y consiguen
ser el alma ya latente
y llegar a lo infinito.
Ellas tocan lo bendito
y comprenden la partida
al nacer la nueva vida.
(1999)
Colaboradores
miércoles, 17 de junio de 2009
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Que cosas tan lindas...
ResponderEliminarMe ha hecho llorar, me has hecho reir
Asi sos vos
Besos Ana